24 feb
El plan del SESPA para implantar las especialidades de enfermería no define con claridad las funciones de las enfermeras especialistas ni su coordinación con las generalistas.
El Colegio de Enfermería de Asturias advierte que implantar las categorías de enfermería especializada sin planificación puede afectar a la organización de los cuidados y al funcionamiento de los equipos.
OVIEDO, 20 DE FEBRERO DE 2026
El Colegio de Enfermería de Asturias (CODEPA) ha decidido retirarse del proceso impulsado por la Consejería de Salud para definir el mapa de competencias de las especialidades de enfermería en el Servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA) al considerar que el procedimiento seguido ha sido poco transparente, metodológicamente inadecuado y carente de un contexto estratégico claro.
Comunicamos esta decisión tras analizar la propuesta y participar en las primeras reuniones técnicas, donde detectamos importantes carencias en el planteamiento. El trabajo desarrollado carece del marco necesario y de una visión compartida del modelo de cuidados que se pretende construir, lo que genera incertidumbre sobre su aplicación real en el sistema sanitario.
Falta
de estrategia y riesgos para el modelo de cuidados
Entre
los principales motivos de nuestra retirada señalamos la ausencia de un
modelo de cuidados previo que oriente la definición de competencias. Sin
esta base, el resultado puede derivar en decisiones organizativas inconexas y
alejadas de una atención verdaderamente multidisciplinar.
Asimismo,
alertamos del riesgo de generar confusión de roles si se desarrollan las
especialidades sin haber definido antes el perfil competencial de las
enfermeras generalistas, lo que puede provocar desigualdades profesionales y
tensiones en los equipos.
Nuestro
análisis concluye que, sin una estrategia de cuidados clara —que no nos ha sido
facilitada—, la propuesta no define un marco competencial sólido y puede
consolidar desequilibrios dentro de la profesión.
Un
modelo que puede limitar el desarrollo profesional
El
borrador dibuja un modelo que sitúa a las enfermeras especialistas en una
posición funcional diferenciada respecto a las generalistas y más próxima a los
espacios de planificación del sistema. Consideramos que este enfoque puede
condicionar el desarrollo profesional y desplazar el valor de las competencias
hacia el ámbito organizativo, en lugar de centrarse en el beneficio que cada
perfil aporta a la ciudadanía.
El
sistema sanitario necesita aprovechar todo el potencial de la formación
especializada para responder a los retos demográficos y asistenciales
actuales. Sin embargo, el planteamiento observado puede dificultar la
incorporación de los perfiles necesarios y limitar una atención integral desde
el primer nivel asistencial.
La
formación de enfermeras especialistas supone una inversión relevante para el
sistema público. Esa
inversión solo tiene sentido si se traduce en una mejora tangible de la
atención a la población. Priorizar aspectos organizativos o laborales por
encima de las necesidades asistenciales compromete ese retorno y aleja el
objetivo principal de cualquier política sanitaria: cuidar mejor a la
ciudadanía.
Metodología
cuestionada y falta de consenso
Advertimos
de que los plazos reducidos y la dinámica de trabajo no han permitido procesos
adecuados de validación ni la deliberación técnica necesaria para alcanzar un
consenso real, lo que pone en riesgo la solidez del modelo propuesto.
Por
todo ello, hemos comunicado que no continuaremos colaborando ni asumiremos
los resultados de estos trabajos, al considerar que el proyecto, tal y como
está planteado, puede acentuar desequilibrios y no responde a una planificación
sanitaria coherente.
Sin
participación ni respaldo institucional
Hemos
reiterado además que no enviaremos representantes a nuevas convocatorias
vinculadas a estos grupos y hemos solicitado que cualquier comunicación se
canalice directamente a través de esta presidencia.
Insistimos
en que no aprobaremos ni respaldaremos documentos gestados mediante una
metodología que ha confirmado nuestras reticencias iniciales.
Llamamiento
a redefinir el proyecto
Defendemos
la necesidad de replantear el proceso para garantizar una estrategia clara, una metodología más abierta y la
definición previa del perfil generalista sobre el que construir las
aportaciones específicas de cada especialidad.
Este
posicionamiento no responde únicamente a una reivindicación profesional.
Entendemos que la forma en la que se planifican los cuidados es un indicador
directo del modelo de gestión sanitaria. Apostar por una organización
coherente, sostenible y centrada en las personas es imprescindible para
fortalecer el sistema público de salud.
Pese a nuestra salida del proyecto, reiteramos nuestro compromiso con la mejora del sistema sanitario y con el desarrollo profesional de la enfermería, y nos mostramos dispuestos a retomar la colaboración en un contexto de lealtad institucional que asegure un modelo riguroso, aplicable y verdaderamente orientado al bienestar de la ciudadanía.